Amor, Amor y Romance

La acusación

Hace un tiempo ya, conocí al tan traído y llevado compañero Amor, que ha inspirado toda la vida a poetas, artistas, gente común (mediocres o no) y hasta a banqueros […]

Hace un tiempo ya, conocí al tan traído y llevado compañero Amor, que ha inspirado toda la vida a poetas, artistas, gente común (mediocres o no) y hasta a banqueros suizos. El susodicho compañero se personó en nuestra delegación aproximadamente a las 22:00 horas, acusado del delito de corrupción, lesiones y asesinato agravado con robo a mano armada. Aparentemente las acusaciones se basan en cierta representación subjetiva y subversiva del ciudadano con un arquito tirándole flechitas al prójimo inocente; la estafa con carácter continuado sobre las ilusiones de las víctimas, además de los daños colaterales de sus acciones sobre los denunciantes.

Se le imputaban además delitos que atentan contra el orden público como es la existencia de cancioncitas mediocres, declaraciones incongruentes y francamente cursis y hasta exhibicionismo. Es evidente que todos estos delitos hablan a las claras de la baja conciencia moral de este y su tendencia a reincidir, lo cual lo convertía en un peligro público evidente.

El susodicho individuo se presentó ante nuestro personal de voluntad propia, para aclarar los hechos que se le imputaban. El interrogatorio lo reproducimos a exactitud:

— ¿Es ud el ciudadano amor?

— Ordene.

— ¿Está ud al corriente de lo que se le acusa?

— Desafortunadamente. Y antes de que siga preguntando, le aclaro que no es mi costumbre andar por ahí en pañales ni tirando flechitas. Yo no tengo complejo de Robin Hood. Esa es una representación simbólica de la cual yo no tengo la culpa y que a mí me molesta tanto como a uds.

— ¿Y qué puede decirme del cargo de estafa con carácter continuado?

— ¡Y yo qué sé de eso! Mire oficial, la gente es la propia culpable. A ver, yo no les digo que se imaginen lo que no es. Cada cual se hace una concepción de lo que debe ser su pareja, y piensa que es cosa mía. Y luego, claro, yo cargo con los platos rotos… pero eso es culpa única y exclusivamente de Idealización, un colega. Y de las novelitas rosas y culebrones mexicanos… yo no sé de eso.

—Con respecto al cargo de lesiones…

— Nada, de eso nada. Míreme, cuando la gente sufre “por amor”, es en realidad porque se les desbarata el castillito de arena y entonces se hacen daño. Consulte a Desilusión, tiene unos estudios geniales sobre el tema…

— Ud está acusado de asesinato.

— Esa está fuerte… tronco de descaro. ¿Tengo yo culpa de que algunos que no me conocen se cansen de buscarme? Yo estoy ahí, al alcance de todos. Muy accesible que soy yo, jamás falto al trabajo. ¡Yo soy vanguardia internacional, compañero! De eso pregúntele a Orgullo, Impaciencia, Rutina… esos sí son unos facinerosos, de la peor calaña. Eso es cosa de ellos.

— Pero el cargo va agravado con asalto a mano armada.

— Por lo de las flechitas, seguro… A ver, que ya el brete de las flechitas me tiene mal. Yo ni vuelo, ni rompo corazones (uno no se enamora con el corazón, faltaba más), ni ando por ahí “robando la tranquilidad” ni nada por el estilo. Yo no robo nada. La gente de pronto se siente a Inseguridad arriba de ellos, y lloran y patalean y se creen menos… la gente suele ser muy boba. Un rechazo no es algo así como para tirarse al abandono. Hay todo un sindicato de Trabajadores del Empate cuya labor es precisamente que cada cual encuentre, si no una, al menos varias parejas amorosas potenciales… y trabajamos 24 horas, 7 días a la semana. Y nadie nos reconoce. Ah, antes de que apunte ahí que yo soy impedido físico, lo de la ceguera es mentira, como lo de las alitas. Yo veo muy muy bien. Mis clientes son los que pierden la vista por sus propias decisiones…

— Nos queda un delito.

— ¿Exhibicionismo? Ay mire yo ni leo poesía ni veo novelas, ni oigo bachaticas sentimentalosas. Trabajo mucho para eso. Mejor averigüen en mi departamento de Comunicación y Relaciones Públicas. Las musas se fueron de vacaciones. Y los malos creadores inventan sin la más mínima imaginación, pero eso no tiene nada que ver conmigo, repito. Y sobre las parejas que se andan besuqueando por ahí, yo voy a ver si ud va a meter preso a medio mundo, eso es culpa de la pérdida de valores, pero propicia (gracias a la naturaleza) la liberación sexual, la liberación de la mujer, la…

—Ya, ya. Está claro. Ahora, ¿ud podría acabar de decirme qué es lo que radica en su contenido de trabajo?

El compañero sonríe.

— Hacerlos felices, partida de malagradecidos.

Después de esto, liberamos al ciudadano. Al final, no es ciertamente su culpa que nadie lo acabe de entender…

  Puede descargar el cuento en version PDF pdfDescargar aquí

 

 La autora.

  María de Jesús
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4 Comments

  1. mira tía me gusto mucho eso que escribiste lo único que te pido es que nunca dudes ni dejes de creer en tu capacidad, eres un talento , ojala muchas chicas siguieran tu ejemplo , soy de los que piensan que lo importante no es dar el paso sino dejar huellas y eso es lo que estas asiendo .muí fuerte tu opinión

  2. María de Jesús

    anda tú… uno escribe cada cosas…

  3. Para mearse de la risa. María, tienes que acabar de escribir tu novela ya! O por lo menos empezar.

    • María de Jesús

      papa, en q tiempo? te juro q cuando la escriba te la doy para q me la ripies… pero creo q necesito unas vacaciones, entre la escuela y la emisora no me da el tiempo ves?

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